Cristo es, y siempre ha
sido la solución. ¿Qué mejor momento para reencontrarnos en reconciliación con
Dios, sino al comienzo del día? Levantémonos pues, y entremos en paz con Él.
Presentémosle nuestros planes, proyectos y anhelos, y conforme a su Palabra Él
nos hará prosperar.
La palabra “mañana”, además,
podemos interpretarla como una exhortación a no esperar el último momento,
cuando las cosas estén empeorando, sino actuar a tiempo… ¡Buscar el rostro de
Dios a tiempo, de mañana!
Dice Proverbios 6:4-5 “…No
des sueño a tus ojos, ni a tus párpados adormecimiento; escápate como gacela de
la mano del cazador, y como ave de la mano del que arma lazos…”
Entonces se cumplirá en
ti lo que dice Job 8:5-6 “…Si tú de mañana buscares a Dios, y rogares al
Todopoderoso; si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti,
y hará próspera la morada de tu justicia….”